Publicado el

Todo lo que debes saber sobre el mantenimiento de calderas

mantenimiento de calderas

La caldera es uno de los equipos más importantes de nuestro domicilio. Y al igual que otros electrodomésticos, necesita un mantenimiento. ¿Cuáles son los plazos entre revisión y revisión? ¿Son totalmente necesarias? ¿Los hace el fabricante o puedo encargarla a un particular de confianza? Y, lógicamente, ¿cuánto nos va a costar? Este tipo de preguntas nos asaltan siempre cuando pensamos en el mantenimiento de una caldera. Pero lo cierto es que son cuestiones que debemos tener muy en cuenta, ya que realizar un correcto mantenimiento de las calderas es esencial.

Es importante, entender que, dentro del ámbito del mantenimiento de la caldera de gas, existen los conceptos de inspección y de revisión, que no son lo mismo. A continuación hablaremos de los dos.

Inspección del gas

¿Qué es y quién la hace?

La inspección del gas que utiliza la caldera supone que un profesional de la distribuidora que tengamos contratada revise íntegramente el buen funcionamiento de la instalación del gas. En esta inspección se revisarán aspectos como la estanqueidad, el estado de conservación del contador o el estado y vigencia de las tuberías, llaves y gomas. Por lo tanto, son comprobaciones de la instalación de gas en su totalidad, que se deben hacer por normativa, y están gestionadas por la administración competente.

Como las encargadas de hacer las inspecciones son las compañías de gas, estas contactarán con el cliente por correo ordinario o mediante la colocación de carteles en forma de aviso en la comunidad con al menos 5 días de antelación para dar noticia de su realización. Si el cliente prevé no estar en casa la fecha seleccionada por la distribuidora, puede solicitar otro día para efectuar la inspección. Y, aunque no sea lo más común, también se puede realizar la inspección con una compañía que no sea la contratada.

Precio y pago

Para efectuar el pago de las inspecciones es importante señalar que se cobran dos conceptos diferentes. Por un lado, los gastos de gestión de la distribuidora, que siempre hay que abonarlos, y por otro la inspección en sí misma.

Si optamos por nuestra propia empresa particular, el importe será el que acordemos con ella. Si, en cambio, nos decantamos por la opción de la distribuidora de gas natural, el precio es el que estipula cada comunidad autónoma. También es importante recordar que, en las instalaciones compartidas por toda una comunidad de vecinos, hay que añadir el coste de la inspección común lo que hará más cara la factura.

El pago se realiza en la factura de gas de la distribuidora que tengamos contratado. De hecho, aunque hayamos contratado una empresa diferente, el pago se lo pasará a la comercializadora. Es importante saber que nunca debemos pagar directamente al técnico que venga a nuestra casa en la inspección periódica del gas.

Periodicidad

Las inspecciones de gas ordinarias se realizan aproximadamente cada 4 o 5 años que varían según el tipo de gas y la comunidad.

Revisión de la caldera de gas

¿Qué es y quién la hace?

En cambio, la revisión de la caldera del gas es un procedimiento distinto, y varía en función de las características específicas de cada equipo. Las revisiones también se han de realizar por normativa, ya que se encargan de comprobar el buen funcionamiento de la caldea en sí.  La forma correcta de realizarlas es siempre la que marca el fabricante en su manual de mantenimiento. aunque hay más opciones, como contratar técnicos particulares homologados o, incluso, las propias distribuidoras que, en ocasiones, también proporcionan ese servicio.

En la revisión, la finalidad es constatar el funcionamiento correcto de la caldera. De esta manera, nos aseguraremos que es eficiente, segura y su vida útil será larga. Lo recomendable es siempre contactar con el Servicio Técnico Oficial del fabricante. De esta manera nos podrán asesorar directamente, ya que son los que más conocen  las peculiaridades técnicas de sus aparatos y suelen conocer los problemas más típicos que puedan darse y sus soluciones. Además, son los que nos aseguran los recambios originales de la caldera en caso de ser necesaria una reparación.

Cuando las instalaciones sean de más de 70 kW,  se ha de tener un contrato de mantenimiento con una empresa que llevará a cabo las revisiones con la periodicidad que establece la normativa vigente y que es diferente a la de las instalaciones domésticas individuales.

Precio y pago

El precio puede variar en función del contrato que queramos realizar, y también de con quién lo realicemos (Servicio Técnico Oficial, particular o distribuidora. También debemos mencionar que, muchas veces, las marcas de los fabricantes proporcionan revisión sin coste alguno a los clientes que contratan el servicio de mantenimiento anual que además incluye la reparación de averías.

 

Periodicidad

El Reglamento de las Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) establece que las revisiones a la caldera se han de realizar cada dos años. En cambio, la revisión obligatoria de los calentadores de agua es cada 5 años. Finalmente, las calderas de gasóleo se deben revisar anualmente. Y hay que tener en cuenta también que la norma indica que,  si el fabricante lo especifica en el manual de mantenimiento, este periodo se puede reducir.

Deja un comentario

avatar
  Suscribirse  
Notificar de