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Seguridad en instalaciones de gas

seguridad en instalaciones de gas

Una de las características más importantes en instalaciones de gas es la seguridad ya que uno pequeñas fugas de gas o la mala combustión de la caldera o calentador pueden afectar gravemente la salud de los habitantes de la casa y en todo momento, se trata de garantizar que las instalaciones de gas sean lo más seguras posibles.

Por fortuna, tal y como recuerda José María de la Fuente, presidente de Agremia, Asociación del Sector de las Instalaciones y la Energía: “La seguridad ha mejorado en los últimos años, ya que las medidas de seguridad tanto de los aparatos a gas (calderas o calentadores) como de las propias instalaciones son muy altas”, manifiesta José María de la Fuente, presidente de Agremia y se producen pocos accidentes al año. De 2,2 millones de instalaciones domésticas que hay registradas en la Comunidad de Madrid, tan sólo se registraron 5 accidentes durante 2017, frente a los 112 registrados en 2005.

En este sentido, el presidente de Agremia recomienda comprobar la correcta combustión de la llama, vigilando que sea azul; mantener libres los conductos de ventilación y de evacuación de los humos de la combustión; y revisar las chimeneas. Si bien, también hay otros puntos importantes a tener en cuenta para garantizar unas instalaciones eficientes y seguras: realizar un adecuado mantenimiento, tener al día las inspecciones y revisiones obligatorias de los aparatos de gas, y también la reposición de aparatos antiguos, ya que tanto calderas de condensación  como los calentadores de agua a gas estancos son sistemas de calefacción más seguros que los de tipo atmosférico, porque en los primeros la combustión se realiza en una cámara de combustión cerrada, sin contacto con la estancia en la que se instala y por tanto, con un riesgo de fuga mucho menor que en los aparatos de tipo atmosférico.

Prohibición de instalar calentadores atmosféricos

El 13 de abril terminó el plazo para la instalación de calentadores de cámara de combustión abierta (tipo B), tanto en nueva instalación como en sustitución (reposición) y para cualquier potencia térmica, por lo que ya sólo se permite la instalación de calentadores de  cámara de combustión estanca (aparato de tipo C), es decir, solo se podrán instalar calentadores de gas estancos.

Esta disposición se estableció según Real Decreto 238/2013 de 5 de abril, en el que se establecía un plazo para prorrogar la instalación e calentadores atmosféricos. El plazo ha terminado el mes de abril, por lo que ya solo es posible la instalaciones  calentadores estancos en todo el territorio español. La razón tiene que ver con la seguridad y eficiencia del aparato.

En un calentador atmosférico, el aparato recoge el  oxigeno necesario para la combustión de la sala donde esta instalada y evacúa los humos directamente al exterior, en cambio, un calentador estanco la evacuación de los humos de la combustión se produce en una cámara de combustión cerrada que impide el contacto con el exterior, por lo que los calentadores estancos son más seguros que los calentadores atmosféricos.

Importancia revisiones e inspecciones obligatorias

Muchas de los accidentes que se producen en instalaciones de gas están relacionadas con una mala combustión por lo que es importante estar al día en cuanto a  las inspecciones y revisiones obligatorias de gas ya que son la garantía de que los aparatos funcionan correctamente.

Recuerda que la revisión de la caldera de gas debe realizarse cada dos años y siempre debe ser realizada por un técnico profesional

En este punto, desde Agremia destacan que “La concienciación del usuario y las revisiones periódicas que fija la normativa han hecho que de las más de 400.000 inspecciones que se realizaron en aparatos e instalaciones en 2017 en la Comunidad de Madrid, el 95% hayan resultado favorables”, remarca Agremia.

En cuanto a las inspecciones de instalaciones de gas y revisión de aparatos debe realizarse un control periódico cada 5 años

Prevenir accidentes en instalaciones de gas

A continuación, os recordamos algunas medidas de seguridad para manejar gas natural para uso doméstico, elaboradas por el ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital:

  • La habitación debe contar con la ventilación suficiente: esto se asegura con una rejilla (que dé al exterior) cerca del suelo y otra cerca del techo, siempre limpias de pelusa o suciedad, y nunca obstruidas o tapadas, por mucho frío que haga.
  • Los calentadores y calderas deben tener una adecuada salida de humos: el tubo de salida ha de proporcionar el tiro suficiente.
  • Vigile el color de la llama: la llama debe ser azul y recta. Una llama amarillenta o que oscile es indicio de mala combustión. Encienda la cerilla antes de abrir el gas.
  • Compruebe las llaves: verifique que cierra las llaves de paso del aparato cuando termina de usarlo. Si se ausenta varios días, cierre la llave de paso general.
  • Haga revisar su instalación con la frecuencia reglamentada (cuatro años si es de gas natural)
  • No utilice a la vez la campana extractora de humos de la cocina y la caldera de calefacción. Si la caldera se encuentra en la misma cocina, la campana extractora puede hacer que los humos de la caldera se metan en la cocina en lugar de salir fuera. Apague la calefacción mientras emplea la campana extractora
  • No emplee la instalación de gas para usos distintos a aquéllos para los que fue concebida: por ejemplo, no cuelgue objetos de los tubos ni los utilice como toma de tierra eléctrica.
  • Si notara olor a gas no encienda luces ni llame a timbres. Abra las ventanas y ventile la estancia. Compruebe si el gas se escapa de un aparato a gas mal cerrado y en ese caso, ciérrelo bien. Si ésa no es la fuente del olor, o no puede hallarla, haga que un técnico autorizado revise su instalación lo antes posible.
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