Publicado el 22/05/2019

Recuperador de calor: ¿qué es y cómo funciona?

Recuperador de calor en edificio

Un recuperador de calor es, a fin de cuentas, un intercambiador térmico que forma parte del sistema de ventilación encargado de garantizar la calidad del aire interior. Consiste en un equipo que permite transferir el calor del volumen de aire extraído del interior del espacio acondicionado, al aire de admisión que entra desde el exterior sin acondicionar. Por lo tanto sirve para pretratar el aire exterior reutilizando el calor residual del aire que se extrae.

En este sentido podemos afirmar que un recuperador de calor permite alcanzar un equilibrio entre la necesidad de garantizar la calidad del aire interior y la reducción del consumo energético en los edificios, cuando se reúnen las condiciones adecuadas. Por ejemplo, en un edificio de viviendas correctamente aislado desde el punto de vista térmico, las pérdidas de calor debidas a la ventilación, pueden llegar a suponer hasta un 46% del total de pérdidas de calor asociadas a la demanda de calefacción. A mayores pérdidas de calor, mayor demanda de calefacción. A mayor demanda, mayor factura energética.

El intercambiador el elemento principal del recuperador de calor

En un recuperador de calor el elemento principal es el intercambiador en el cual se realiza la transferencia de calor. Nunca se mezcla el aire de admisión con el de extracción, sino que ambos flujos de aire se canalizan por circuitos separados hacia el recuperador de calor donde se cruzan y se ponen en contacto de forma indirecta.  El recuperador de calor incluye también dos ventiladores para hacer circular el aire.

Los intercambiadores más comunes se pueden incluir en tres categorías diferentes:

  • De placas y flujos cruzados, en el cual el flujo de aire de admisión y el de extracción se cruzan de manera transversal.
  • De placas y a contraflujo, en el que ambos flujos de aire discurren paralelos en el proceso de intercambio.
  • Rotativos, ya que consisten en un rotor que gira lentamente, la mitad del cual está en contacto con el aire de extracción y la otra mitad con al aire de impulsión.

El calor que se intercambia puede ser sensible o latente. En el primer caso se recupera la temperatura del aire. En el segundo, se recupera la temperatura y la humedad.

Además los recuperadores pueden incluir un by-pass. Cuando el intercambiador es de placas, el aire se desvía por un conducto alternativo sin que pase por el recuperador. Cuando es rotativo, basta con parar el rotor. Este elemento es especialmente útil para enfriar el aire interior rápidamente cuando la temperatura exterior es más baja que en el interior.

¿Cuándo es necesario utilizar un recuperador?

Desde el punto de vista normativo disponemos de dos referencias. Por un lado el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios establece que en los edificios de uso no residencial, será exigible la instalación de un recuperador de calor cuando el caudal de aire extraído mecánicamente sea superior a 0,5 m³/s  (500 l/s).  El Código Técnico de la Edificación en cambio, en su Documento Básico de Salubridad, de aplicación principalmente a edificios de viviendas, no incluye el recuperador de calor como una exigencia.

Eficiencia energética e impacto ambiental

La Guía de Ahorro y recuperación de energía en instalaciones de climatización publicada por el IDAE dice lo siguiente: «toda recuperación de calor ha de constituir un sistema integrado dentro de un proceso, de modo que se reduzca el consumo de energía con un costo global aceptable. Como consecuencia, la recuperación del calor sólo podrá considerarse efectiva como parte integrante de un esquema bien concebido para una determinada aplicación y cuidadosamente diseñado para lograr los objetivos perseguidos con su instalación».

Conclusión

Por lo tanto ¿Cuándo es efectivo el uso de recuperador de calor? Pues según esta Guía se deben de cumplir ciertas reglas como que su instalación se debe de llevar a cabo cuando no sea posible evitar el consumo de la energía que se pretende recuperar, cuando se amortice la inversión con el ahorro conseguido por su instalación, cuando el sistema completo permita evitar emisiones de CO2 y cuando el recuperador permita el enfriamiento gratuito del aire mediante un by-pass, entre otros factores.

Artículo realizado por Paula Serrano Yuste, Arquitecta especialista en Certificación Energética de edificios LEED AP BD+C

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domotica domestica
Invitado

Buscaba información sobre domótica en el hogar y eficiencia energética y vi este post. Muy interesante lo del intercambiador térmico, no lo conocía, no me queda del todo claro si es un dispositivo electrónico con software, que pueda considerarse entre comillas, como un elemento de domótica doméstica o si es más una máquina o forma de instalación del sistema de refrigeración.
Aún así es interesante, gracias por compartir!!