Publicado el 05/02/2019

La fachada que absorbe NOx y mejora la calidad del aire

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La calidad del aire de las urbes es un aspecto muy importante, tanto para la salud de los ciudadanos como para el propio medio ambiente. Las emisiones derivadas de la combustión de los diferentes combustibles fósiles (ya sean industrias, emisiones domésticas o de transporte), contribuyen a desmejorar el aire que respiramos. Si a esto le sumamos largos periodos sin precipitaciones, o ausencia de viento, la acumulación de la contaminación a pie de calle puede ser preocupante, sobre todo en las grandes ciudades.

Teniendo esto en cuenta, hoy vamos a hablar de un novedoso sistema implantado por la empresa automovilística Porsche para la reducción de los compuestos NOx.

¿Qué son los compuestos NOx?

Se conoce como compuestos NOxal grupo de gases formados por óxido nítrico (NO) y dióxido de nitrógeno (NO2). Estos compuestos inciden directamente en la formación del smog fotoquímico, conocido también como esa neblina parda que aparece sobre las ciudades. En este smog los NOx reaccionan con los compuestos orgánicos volátiles para generar ozono o los compuestos PAN, muy perjudiciales para la salud. Por otra parte, el NO2 tiene una vida muy corta en la atmósfera y se oxida para dar nitratos. Estos nitratos reaccionan con la humedad de la atmósfera creando ácido nítrico que después precipita con la lluvia, creando la llamada lluvia ácida y causando grandes destrozos en los bosques y acidificando las aguas superficiales.

La fachada que retiene los compuestos NOx

Por su parte, la conocida marca automovilística mencionada parece haber apostado por combatir estas emisiones tan presentes en las emisiones de los motores diésel. La tecnología se basa en implementar en algunas partes de la fachada de su fábrica elementos que absorben los compuestos NOx. Este elemento, hecho de aluminio recubierto con dióxido de titanio, actúa como catalizador cuando se expone a la luz solar y descompone las partículas absorbidas de contaminantes en agua con sustancias inocuas y nitrato.

El objetivo de esta instalación piloto, que es de 126 metros cuadrados y equivale a tres árboles, es el de probar que el sistema es eficiente para posteriores usos.

Objetivo final: ciudades sostenibles

Si los resultados de esta instalación son favorables, contaremos con un elemento más que reforzará la idea de las ciudades sostenibles. En este ámbito ya se están implementando tecnologías como la arquitectura bioclimática, la reducción de los impactos, el aprovechamiento de las energías renovables o el diseño de un trasporte interurbano sostenible. Por ello, la idea de que los edificios de la ciudad puedan contribuir activamente a reducir la emisión de unos compuestos tan perjudiciales como los NOx es realmente interesante de cara a crear ciudades con un impacto ambiental reducido.

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