Publicado el 08/01/2019

Fachada ventilada o SATE: ¿qué aislamiento es mejor?

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Cuando analizamos una vivienda desde el punto de vista de la eficiencia energética, nos encontramos con que hay muchos factores que intervienen en ella. Sin duda, uno de los más importantes es el aislamiento y sus características. Un edificio adecuadamente aislado cuenta con materiales con una transmitancia baja, que permiten que las variaciones de temperatura exteriores no afecten en exceso al interior de la vivienda. Entre esos sistemas aislantes se encuentran el SATE y el sistema de fachada ventilada. Dos formas diferentes de mejorar las prestaciones de nuestra envolvente, los cuales compararemos en el artículo de hoy.

¿Qué son el SATE y el sistema de fachada ventilada?

El SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) es un sistema de aislamiento basado en la colocación de planchas de material aislante directamente en la parte exterior del edificio. El material se coloca mediante adhesivos y fijación mecánica, para después volver a realizar un acabado final acorde con el estilo del inmueble. Por su parte, el sistema de fachada ventilada también consiste en colocar un material aislante en la envolvente, solo que dejando una pequeña cámara de aire entre este y la fachada. De esta forma, la cámara de aire que se crea servirá como aislante de la vivienda, protegiéndola de los fenómenos meteorológicos.

Comparativa entre los sistemas

A continuación, se van a comparar diferentes aspectos del sistema SATE y el de fachada ventilada, para así poder llegar a concluir cuál se podría ajustar mejor a cada caso.

Funcionamiento

El sistema SATE funciona recubriendo la envolvente con el material aislante. Este es un buen método, pero al estar directamente en contacto con la fachada, el calor del sol puede terminar pasando por conducción y manteniéndose en los tabiques más que en el otro sistema. Si optamos por la fachada ventilada, nuestro edificio tendrá un “toldo” estructural, y la afluencia de aire dentro de la cámara evitará que la estructura se recaliente demasiado. Pero en lo que a aislamiento se refiere, los dos son muy eficaces, mejorando de forma notable las características energéticas del edificio.

Es importante también recordar, llegados a este punto, que siempre que queramos aislar nuestra vivienda debemos prestar atención a la ventilación. Si la pasamos por alto podemos encontrarnos con una casa hermética en la que el calor o el frío se acumulen, o incluso empiece a aparecer humedad o haya un exceso de CO2 en el ambiente.

Instalación

Mientras que el sistema SATE se adosa directamente encima de la envolvente existente mediante adhesivos y sin perfilería, el sistema de fachada ventilada es más complejo de instalar. La instalación de la fachada ventilada requiere de una nueva subestructura de perfiles, para después nivelarlos y aplicar el acabado. También es muy importante realizar la instalación evitando los posibles puentes térmicos que atraviesen la cámara de aire, ya que eso supondría un fallo en la estructura a través del cual perderíamos calor en invierno y dejaríamos entrar calor en verano.

Inversión económica

La complejidad de la instalación del sistema de fachada ventilada en relación con el SATE hace que la primera sea más cara. Pero hay que tener en cuenta que todos estos sistemas de aislamiento aunque suponen un desembolso económico inicial, permiten recuperar la inversión gracias a los ahorros en el sistema de climatización.

Mantenimiento

El SATE es un sistema que puede durar perfectamente lo mismo que dura el propio edificio. Pero sí que es cierto que se recomiendan revisiones cada cinco años, y también cuando ocurra algún siniestro o alguna modificación en la fachada, hecha por ejemplo por la compañía telefónica. El mantenimiento más realizado de este tipo de aislamientos es estético, limpiando la suciedad acumulada durante años en la fachada. En las fachadas ventiladas, aparte de los cuidados de limpieza, también debemos evitar que la suciedad se acumule en la cámara de aire.

Estética

Estéticamente la fachada ventilada exige un cambio más profundo de la estética de la vivienda que el sistema SATE. Al tener que generar una cámara de aire, necesitamos poner paneles en la parte exterior, lo cual va a modificar el estilo de nuestra vivienda de forma significativa. Pero, de todas formas, vemos que esto es una oportunidad para innovar en lo que a estética se refiere.

Conclusiones

Para cerrar el artículo, y a modo de resumen, mencionar que la cámara de aire funciona mejor a nivel de regeneración térmica, pero el sistema SATE es más barato y sencillo de instalar. A nivel de mantenimiento ambos son muy parecidos, y estéticamente el sistema SATE hace más sencillo seguir la línea que el edificio tenía, pero el de fachada ventilada ofrece nuevas alternativas de diseño que pueden ser interesantes. Ambos son sistemas muy utilizados, por lo que lo mejor para salir de dudas de forma definitiva es consultar con un especialista en aislamiento de nuestra web.

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