¿Cómo se estructura el mercado eléctrico español?

Mercado eléctrico
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El mercado eléctrico español se ha convertido en un misterio para los consumidores por la complejidad del mismo.  Son muchas las personas que no terminan de entender su factura de la luz, que no saben que existen dos mercados con los que contratar o que tienen tarifas que son ineficientes para su consumo.

La búsqueda de ahorro se hace difícil cuando no tenemos claro cómo funciona el sistema eléctrico y desconocemos cómo podemos conseguir un mayor ahorro. En el siguiente artículo, vamos a explicarte cómo funciona  el mercado eléctrico y qué aspectos tienes que tener en cuenta.

¿Qué es una distribuidora?

Las distribuidoras son las sociedades que se encargan de la función de distribución, pero también del mantenimiento, la operación y construcción de dichas instalaciones. Estas entidades se encargan de transportar la energía a través de las redes de Red Eléctrica de España (REE) hasta los consumidores.

En nuestro país operan cinco grandes distribuidoras que se reparten el territorio, pero también existen algunas que son más pequeñas, y todas ella se encargan de facilitar electricidad a los usuarios. Estas entidades no se pueden cambiar y son ellas las que se ocupan de los siguientes aspectos:

  • Instalación, reparación o renovación del contador eléctrico.
  • Averías o problemas en la red de electricidad.
  • Contabilizan el consumo de luz realizado y se lo envían a la comercializadora.

Las distribuidoras se encargan de todos los problemas de la instalación eléctrica y facilitan datos imprescindibles como el código CUPS cuando se tiene que dar de alta.

¿Son iguales que las comercializadoras de electricidad?

Las comercializadoras de electricidad son una entidad distinta a las distribuidoras y tras la liberalización del mercado eléctrico funcionan de manera independiente. Si la distribuidora era la que nos facilitaba el suministro de luz, la comercializadora se encargará de facturarlo a un precio que hayamos pactado y nos hará llegar la factura en papel o a través de correo electrónico.

Por lo tanto, un usuario puede tener una distribuidora concreta pero tiene la capacidad de contratar con cualquier comercializadora del mercado. La calidad del servicio será siempre la misma y no sufrirá cortes salvo por problemas con la red de electricidad. Esta situación permite cambiarse de compañía sin ningún problema en el suministro.

Conoce el mercado regulado y liberalizado de luz

Seguro que más de uno habrá escuchado sobre el “mercado regulado” y el “mercado libre” porque son dos conceptos que están en boca de todos. Pero la gran pregunta es qué diferencias hay entre uno y otro, en qué me afecta como consumidor y en cuál de ellos debería estar.

  1. El mercado regulado es el que está controlado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, donde se ofrece una tarifa regulada (Precio Voluntario al Pequeño Consumidor).
    1. Esta tarifa tiene un precio distinto para cada hora del día para usuarios con contador digital o un precio medio ponderado para los que tengan contador analógico.
    2. La tarifa regulada no tiene descuentos aplicados en conceptos de potencia o consumo.
    3. El precio se establece a través del mercado mayorista.
  2. El mercado libre incluye una gran cantidad de comercializadoras de electricidad (pequeñas y grandes) y éstas brindan diferentes ofertas para los consumidores.
    1. Las ofertas tienen un precio liberalizado que es marcado por la propia compañía.
    2. La mayoría de tarifas tienen descuentos tanto en el término de potencia como en el de consumo.
    3. Las ofertas pueden incluir servicios de mantenimiento opcionales u obligatorios.

¿Qué opciones me quedan como cliente?

Como hemos podido ver a lo largo del artículo, no podemos cambiar la distribuidora porque depende de la zona donde residamos, pero sí podemos hacerlo con la comercializadora que es una entidad independiente. Lo que significa que si no estamos satisfechos con el precio que nos están cobrando podemos cambiarnos.

Y tras decidir esto, solo nos queda saber si queremos pertenecer al mercado regulado o al mercado libre. Esta decisión depende principalmente de nuestras necesidades y del precio que estemos dispuestos a pagar. Sin embargo, debéis saber que el consumidor se pueden cambiar de un mercado al otro sin problema, salvo que tenga un contrato de permanencia con su actual comercializadora.

Artículo elaborado por SELECTRA

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