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España suspende en certificación energética

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La calificación energética es una etiqueta que revela los niveles de eficiencia energética de la vivienda en una escala de letras que va de la A a la G, correspondiendo la letra A, a la calificación energética más alta, y la G, a la más baja. Para establecerla se tienen en cuenta dos indicadores: las emisiones de CO2 y el consumo de energías no renovables del edificio a certificar. Según estos parámetros, el edificio obtendrá una calificación energética equivalente a los niveles de eficiencia energética del edificio.

Según un informe elaborado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo sobre el estado de la certificación energética de los edificios correspondiente al primer semestre de 2014, donde se recogen los datos relativos a los registros por comunidades autónomas de las calificaciones energéticas en emisiones de edificios tanto de nueva construcción como de edificios existentes, en España se han producido de enero a junio de 2014, 14.140 certificaciones energéticas de edificios nuevos y 645.359 certificaciones de edificios existentes.

Pocas certificaciones y de baja calificación energética

Estos datos indicarían que tan solo un 6 % del parque inmobiliario existente posee la calificación energética, lo que es reflejo de una escasa implantación de la normativa desde su entrada en vigor. Además, este informe no arroja unos resultados muy buenos en cuanto al estado de nuestros edificios y evidencia que la mayor parte de los edificios de nuestro país son de escasa eficiencia energética ya que al 85% de los inmuebles certificados le corresponde una calificación energética baja, correspondiente a los tipos D, E, F y G.

En España el sector residencial es responsable del 17% del consumo de energía final y del 25% de la demanda eléctrica total, según datos del IDAE en 2011. Eso significa que el nivel de emisiones generado por los edificios es muy alto y deben de tomarse medidas que lo reduzcan. Además, el informe indica que no sólo son altos los niveles de emisión de los edificios ya existentes sino que los de nueva construcción también alcanzan un porcentaje alto de niveles de emisiones, siendo de un 74% el correspondiente a las calificaciones entre la D y G.

El Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios. Además también se establece que a partir del 31 de diciembre de 2020 los edificios nuevos que se construyan serán edificios de consumo de energía casi nulo. Si analizamos los datos obtenidos en el informe, en el que las emisiones y consumos de los edificios de nueva construcción superan el 70% y obtienen calificaciones energéticas muy bajas, la conclusión es evidente: queda mucho trabajo por hacer para llegar a los niveles deseados de eficiencia marcados por las Administraciones y llegar a los niveles marcados en materia de eficiencia energética y excelencia en edificación.

Si bien la calificación energética no es obligatoria, a no ser que el edificio esté en venta o alquiler, si es un indicador del estado general de ese edificio y de su grado de eficiencia energética. La situación actual es un reflejo del estado actual del parque inmobiliario español, un parque inmobiliario antiguo y con un alto consumo de energía y emisiones de CO2

¿Cómo mejorar las calificaciones energéticas?

Una medida imprescindible para revertir esta situación es la de la Rehabilitación energética de edificios. Impulsar la rehabilitación ayudará en gran medida a mejorar la calidad de las viviendas en España, reducir el índice de pobreza energética y mejorar la calidad de vida de las familias. Además de ser un motor para el crecimiento económico del país, conllevará una revalorización de la vivienda y una reducción de consumo energético a gran escala. Además, la implantación de medidas de eficiencia energética en los edificios, tales como el uso de energías renovables, ayudará a reducir las emisiones de CO2 , y por tanto, a mitigar las consecuencias del cambio climático.

Cada vez se tienen más en cuenta criterios medio ambientales y sostenibles a la hora de construir edificios. Encontramos multitud de ejemplos de sostenibilidad en edificios de tipo institucional y municipal que están sirviendo como base a futuros proyectos de autosuficiencia energética. Este es el camino a seguir para construir edificios más eficientes desde el punto de vista energético.

La antigüedad del parque inmobiliario español juega en nuestra contra, pero existen diferentes tipos de ayudas a la rehabilitación energética de edificios por comunidades autónomas. Hace falta una mayor concienciación social sobre la necesidad de rehabilitar nuestros edificios y para lograrlo, es importante la labor de divulgación de administraciones, empresas y medios de comunicación. Hacerle llegar al ciudadano las ventajas que reporta, el ahorro que supone, la amortización de la inversión y las ayudas disponibles para llevarlas a cabo.

Fuente: IDAE

Más información: El certificado energético en España, otro elemento para la picaresca

Programa de ayudas a la rehabilitación de edificios del IDAE

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