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Día Mundial del Agua: Tratamiento de aguas residuales

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Como todos los años, cada  22 de Marzo se celebra el Día Mundial del Agua, con el objetivo de centrar la atención en un recurso vital para la vida y para recalcar su importancia y defensa de una gestión sostenible.  El tema del Día Mundial del Agua está relacionado con  los Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados por la ONU, en este caso, con el objetivo número 6: “Agua Limpia y Saneamiento: garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”.

Aproximadamente 1.800 millones de personas en todo el mundo utilizan una fuente de agua potable que está contaminada por restos fecales; Unos 2.400 millones de personas carecen de acceso a servicios básicos de saneamiento, como retretes y letrinas; Y más del 80% de las aguas residuales resultantes de la actividad humana se vierte en los ríos o en el mar sin ningún tratamiento, lo que provoca su contaminación.

Este año, unido a este Objetivo de Desarrollo Sostenible, el Dia Mundial del Agua se centra en las “Aguas Residuales, ¿por qué desperdiciar agua?”, un tema de vital importancia para evitar el despilfarro de este recurso.La gestión sostenible de los recursos hidricos se ha convertido en una necesidad dado la creciente presión sobre este recurso (sobre-explotación del agua en Europa), unida al cambio climático y un uso no sostenible evidencian la necesidad de un cambio de paradigma hacia una economía circular en la que el agua se sitúa como uno de sus principales ejes. Así lo recoge el estudio de la Cátedra Aquae de Economía del agua, llevado a cabo por Bárbara Soriano, Amelia Pérez Zabaleta y Mario Ballesteros sobre “El agua en la economía circular: Un análisis de las inversiones europeas en tratamiento de aguas residuales”. La Unión Europea apuesta por la transición hacia una economía circular y encuentra en la reutilización de las aguas residuales la solución para garantizar el suministro de agua al mismo tiempo que actúa a favor de la reducción de la presión sobre unos recursos hídricos sobreexplotados.

¿En qué consiste el tratamiento de aguas residuales?

Es por esto que el tratamiento de aguas es imprescindible hoy en día y dependiendo de la procedencia del agua y de su finalidad, el agua debe ser sometida a una serie de tratamientos para eliminar los contaminantes y garantizar que cumple unos requisitos de calidad que consideren esa agua como apta sea cual sea su uso, criterios recogidos y regulados tal y como se regula por Real Decreto, en el que se establecen los criterios fisicoquímicos y biológicos que deben cumplir las aguas residuales depuradas para su reutilización en los diferentes usos (urbanos, agrícolas, industriales, recreativos y ambientales).

Hay que diferenciar entre lo que son las estaciones de tratamiento de potabilización de agua y los tratamientos de depuración llevados a cabo en las EDAR (Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales). Centrándonos en el tratamiento de aguas residuales, éste consiste en un conjunto de operaciones físicas, biológicas y químicas que persiguen eliminar la mayor cantidad posible de contaminantes antes de su vertido y es una medida imprescindible para garantizar la calidad del agua. Básicamente, consta de 3 elementos principales: recogida y conducción desde la zona de aguas residuales hasta la estación, tratamiento de las aguas residuales y evacuación del agua tratada: efluentes depurados y lodos.

A modo resumen y de forma muy genérica resumimos los procesos que atraviesa el tratamiento de agua en una depuradora de aguas residuales: Pretratamiento, que consiste en la eliminación de objetos gruesos, arenas y grasas (desvaste, tamizado, desarenado y desengrasado); El tratamiento primario, en el que se eliminan los sedimentos y materias flotantes, y en las que además de los procesos físicos, tienen lugar los tratamientos químicos: Tratamientos secundarios, fundamentalmente es un proceso biológico, en el que se elimina la materia orgánica disuelta y se produce dregadación bacteriana y secundaria; Tratamiento terciario, en el que se eliminan los demás “restos” que puede contener el agua: materia orgánica residual, nutrientes, patógenos a través de procesos como: floculación, filtración, eliminación de N y P y desinfección.

Dentro de sus beneficios encontramos que el tratamiento de aguas residuales urbanas evita la aparición de fangos y flotantes, el agotamiento de oxígeno presente en las aguas, un aporte excesivo de nutrientes como algas que pueden impedir el empleo de estas aguas para su uso doméstico o industrial, y daños a la salud pública.

Situación del tratamiento de agua en Europa

El estudio al que hacíamos referencia anteriormente, sobre la cátedra Aqua evidencia la preocupación por parte de los países europeos en avanzar por el tratamiento de las aguas residuales, a través de inversiones anuales, que se han mantenido e incluso ha aumentado a lo largo de los últimos años, permitiendo a la gran mayoría de los países alcanzar niveles aguas residuales tratadas por encima del 80%. Aunque las inversiones no han sido suficientes, aun no se han cumplido en su totalidad las exigencias marcadas desde la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas, y son necesarias nuevas inversiones e infraestructuras.

Europa trabaja por la reutilización de las aguas residuales tratadas en condiciones seguras y rentables y medidas de eficiencia hídrica, como soluciones a impulsar para garantizar el suministro de agua y reducir la presión sobre unos recursos hídricos ya sobreexplotados en la UE.  En concreto, los servicios de agua y saneamiento generan sustanciales beneficios para el ser humano, el medio ambiente y la economía. Entre ellos, ahorros de tiempo, productividad y evita problemas de salud y muertes.

Por una gestión sostenible y un agua limpia #aguaparatodos #DiaMundialdelAgua

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