Ahorra en calefacción este invierno mejorando el aislamiento

Ventanas para reforzar aislamiento
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Cuánto mejor aislada esté la vivienda, menos energía consumirá . A través de puertas, ventanas y paredes se escapa gran parte de la energía, que es malgastada y no aprovechada para realizar su función de ofrecer confort en el hogar, por lo que incidir y realizar mejoras en este aspecto nos permitirá ahorrar en calefacción en invierno y, en general, mantener una temperatura de confort durante todo el año y rebajar las necesidades de climatización de toda la vivienda.

Como comentábamos en el post “Certificado energético. En qué sistemas actuar para reducir el consumo de energía en los edificios (Parte I)” los principales solicitantes de la línea de  ayudas a la rehabilitación abiertas por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo durante este 2015 han sido las relativas a mejorar el aislamiento térmico de fachadas, ya que esta mejora incide directamente en la reducción del consumo de energía derivado de la calefacción, que representa casi la mitad del consumo energético que se realiza en el hogar.

La importancia de un buen aislamiento

Normalmente no somos conscientes de las pérdidas de calor (o de frío) que se producen en un hogar derivado de un aislamiento deficiente. Un edificio mal aislado pierde casi la mitad de la energía a través de paredes, suelos y ventanas y por fugas de aire que permiten la entrada del aire frío del exterior y pérdidas de calor.  Además, las viviendas mal aisladas resultan menos confortables, con habitaciones húmedas en invierno y sobrecalentadas en verano, corrientes de aire y el efecto denominado de las “paredes frías”, que produce una sensación de frío que suele llevar a subir la temperatura de la calefacción, y recordemos que, por cada grado que subimos la temperatura de calefacción, el consumo de energía se incrementa alrededor de un 6%, lo que repercute directamente en la factura energética.

La mayor parte de las pérdidas de calor de un edificio se producen a través del tejado, ventilación e infiltraciones, puertas y ventanas, muros exteriores, suelos y puentes térmicos. Realizar mejoras enfocadas a reforzar el aislamiento nos permitirá ahorrar en calefacción, reducir la demanda de energía y mantener el confort térmico en la vivienda.

Casi el 60% de las viviendas  construidas antes de 1980 cuentan con aislamientos deficientes por lo que a la hora de llevar a cabo una rehabilitación el aislamiento es un aspecto clave sobre el que hay que incidir para mejorar la eficiencia energética del edificio y, por consiguiente, conseguir ahorrar en calefacción durante el invierno, incluso en un 50% respecto al consumo de energía destinado a calefacción.

Reforzar el aislamiento de un edificio y cambiar las ventanas disminuirá el consumo de energía de una vivienda, además de que mejorará el aislamiento acústico. Tal y cómo se apunta en este artículo sobre “Claves para  la rehabilitación energética de edificios”  además de reforzar el aislamiento, es imprescindible eliminar las fugas de aire  y reforzar estas medidas con una ventilación. Si a estos aspectos le añadimos la mejora de las instalaciones térmicas, la renovación de electrodomésticos por otros más eficientes y la integración de renovables cumpliremos todos los requisitos para garantizar la eficiencia energética de nuestra vivienda.

Leire González CALORYFRIO

Leire González CALORYFRIO

Dpto. Contenidos y Comunicación.
Licenciada en Periodismo, especializada en Redes Sociales.
Nuestra experta en redes sociales y viralización de los contenidos.
Artículos de la autora en caloryfrio.com.
Leire González CALORYFRIO
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