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Protocolo de Montreal y recuperación de la capa de ozono

agujero capa de ozonoFacebooktwittergoogle_pluslinkedinmail

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono este 16 de septiembre, Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU, lanza un mensaje de esperanza y unidad frente a la amenaza que supone el cambio climático : “Mientras aguardamos con interés la aprobación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el esfuerzo que los gobiernos realizarán este año en París para trazar un nuevo camino a seguir en lo que respecta al cambio climático, el éxito logrado por el Protocolo de Montreal debería servirnos de inspiración ya que demuestra de lo que somos capaces cuando las naciones actúan unidas frente a un problema de alcance mundial.”
Y es que la recuperación de la capa de ozono es debida en gran medida a la aprobación del Protocolo de Montreal en 1994 y a la firma del Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono en 2001, documentos que ratificaron la necesidad de proteger la salud humana y el medio ambiente mediante la protección de la capa de ozono.

Y, ¿cómo se decidió proteger la capa de ozono? Te lo contamos a continuación, pero primero te ponemos en antecedentes.

¿Qué es la capa de ozono?

La capa de ozono es una capa de ozono atmósferico que se encuentra por encima de la capa limítrofe del planeta. Esta capa es la encargada de protegernos de los rayos ultravioletas que atraviesan la atmósfera. Científicos de las Naciones Unidas calculan que la aprobación del protocolo de Montreal ha hecho que se evitan dos millones de casos de cáncer de piel para 2030. Su importancia, como ves, es vital para la vida en el Planeta y por este motivo en la conmemoración del Día internacional de la Preservación de la Capa de Ozono el lema es: “El ozono: todo lo que hay entre usted y los rayos UV”, para recordarnos la importancia de esta capa protectora que nos protege de las radiaciones solares.

Protocolo de Montreal

El agujero de la capa de ozono, situado en la Antártida, alcanzaba en el año 2.000 unos niveles de destrucción alarmantes, de hecho ese año se alcanzó el máximo histórico : 25 millones de kilómetros cuadrados de capa de ozono destruida. Sin embargo, durante estos años el agujero se ha reducido en 4 millones de kilómetros cuadrados, por lo que la tendencia indica que la capa de ozono se recupera en vez de destruirse. Buena señal.

Como decíamos anteriormente, en esta recuperación tiene mucho que ver las medidas que se tomaron hace treinta años. El Protocolo de Montreal prohibió el uso de sustancias nocivas para la capa de ozono, en la mayoría compuestos químicos muy usados en la industria de la refrigeración, limpieza, pero que también se encontraban en productos de la vida cotidiana como desodorantes y lacas. Los compuestos más dañinos eran los llamados CFC´s (clorofluorocarbonados) que fueron sustituidos por los HFC´s, HFC (hidrofluorocarburos), sustancias eficaces pero inocuas para la atmósfera.

El Protocolo de Montreal supuso una base para la eliminación gradual de estos compuestos dañinos para la atmósfera y a día de hoy, se puede decir que fue crucial para la recuperación de la capa de ozono. No sólo eso, este Protocolo supone una confirmación de que adoptando las medidas adecuadas es posible cambiar las predicciones, supone una esperanza para las naciones, organizaciones, instituciones y empresas que luchan para frenar el cambio climático.

Eliminación gradual gases de efecto invernadero

¿Conseguiremos frenar el calentamiento global?

El acuerdo de París recoge las bases y compromisos para la reducción de gases de efecto invernadero, principales responsables del calentamiento global, y tiene como principal objetivo frenar el aumento de la temperatura media mundial en 1,5 grados y no 2 como auguran las previsiones, a través de la reducción paulatina de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global.

188 países adoptaron el compromiso para reducir emisiones, conscientes de que los países en vías de desarrollo necesitarán de más tiempo para implantar las medidas y de que son necesarios planes de Adaptacion y Mitigación al cambio climático. También, que para conseguir un escenario neutro en emisiones en la segunda mitad de siglo (es decir, equilibrio entre emisiones y absorciones de GEI, gases de efecto invernadero) son necesarios un cambio de modelo energético.

La recuperación de la capa de ozono supone un soplo de esperanza ya que evidencia que tomar medidas a tiempo tiene el efecto deseado para el planeta y que estamos a tiempo de frenar la amenaza que representa el cambio climático. Sin embargo, el panorama global, el aumento de las temperaturas y la falta de medidas urgentes y reales nos dice que todavía estamos un poco lejos de las sociedades bajas en carbono. Continuará,…

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